Maldito febrero.
Largos días y eternas noches.
Días que drenan la esencia de mis venas.
Noches que roban la calma de mis más profundos sueños.
Tiempo que pasa lentamente; soledad que no cesa.
Febrero insensible, febrero incansable.
Vacío inminente, voces que no quiero escuchar, risas que no quiero volver a oír.
Sombras que se empeñan en perturbar mi alma.
Luz que ignora la posibilidad de dejarse ver.
¿Por qué, febrero?
Febrero febril, febrero enfermizo…
Banalidad que fluye por cada poro de su cuerpo.
Quimeras incandescentes, sueños rojizos, baños de humildad.
Cómo te odio, febrero…
Islam y dignidad humana
-
Artículo realizado por *Jose Antonio Veiga Toledo*.
*Advertencia*: El titular del blog no ha de estar forzosamente de acuerdo
con las opiniones de los a...



